Hay momentos en los que algo se desordena por dentro. A veces es una pérdida, una crisis vital, una experiencia que ha dejado huella o una forma de relacionarse que genera malestar y se repite.
La terapia es un espacio para detenerse, escuchar lo que está pasando y comprender mejor la propia historia. Un espacio para dar sentido a lo que se vive, encontrar herramientas para sostenerlo y avanzar con más conciencia, más calma y más recursos.
Cómo te puedo acompañar
Trauma y experiencias de alto impacto emocional
Cuando una experiencia todavía pesa en el presente.
Duelo y pérdida
Un espacio para elaborar ausencias, cambios y procesos de despedida.
Crisis vital, ansiedad y depresión
Cuando el malestar desborda y cuesta continuar como antes.
Vínculos, terapia familiar y de pareja
Para comprender patrones relacionales, roles y formas de vincularse.
Acompañamiento a cuidadores
Un espacio para sostener el rol de cuidador sin dejarse de lado.
Terapia infantojuvenil
Acompañamiento emocional para niños, adolescentes y familias.
Adicciones
Para comprender qué sostiene la conducta y construir nuevas formas de regulación.
Evaluación y orientación psicológica
Para ordenar el malestar y orientar mejor el proceso terapéutico.
Mi mirada terapéutica
Trabajo desde una mirada sistémica e integradora que entiende a la persona como parte de una historia, unos vínculos y un contexto que influyen en la forma de sentir, relacionarse y afrontar las dificultades.
El proceso terapéutico integra cuerpo, emoción y relación, adaptándose al momento vital y al ritmo de cada persona.
Cómo funciona el proceso terapéutico
La primera sesión está orientada a comprender el motivo de consulta y empezar a construir un mapa de la persona y de su contexto.
Este mapa puede incluir la historia personal, los vínculos familiares y los factores que influyen en el momento actual.
En casos de trauma, el proceso puede incluir trabajo con imágenes y pensamientos intrusivos, emociones intensas y reconexión corporal, siempre de forma progresiva y respetando el ritmo de cada persona.
La consulta
La consulta está pensada para que puedas sentirte cómodo, en un ambiente cercano y acogedor, casi como en casa. El espacio también forma parte del proceso terapéutico: no es sólo el lugar en el que pasan las sesiones, sino un entorno pensado para favorecer calma, seguridad y confianza desde que llegas.
Hay una pequeña zona de recepción donde poder llegar con calma y situarte antes de empezar. La consulta cuenta con una sala de terapia, un espacio cómodo y acogedor pensado para que puedas sentirte seguro/ay hablar con tranquilidad de lo que te pasa. También existe un despacho, un espacio más funcional, especialmente adecuado para sesiones online, procesos de evaluación psicológica, pase de pruebas o un trabajo más estructurado.
“ Un espacio seguro para entenderte y empezar a avanzar.”
